Siempre hablo de más porque creo que es bastante sencillo disculparme por lo que dije; arrepentirme, rectificar el error y esperar que la huella de la palabra se cubra con las otras mil, mucho más conscientes, que diré. En mi corta experiencia, lo dicho siempre encuentra redención.
Lo que nunca he podido hacer es disculparme por lo que no dije y por todo lo que se genera a partir de eso.
