Día 16: Una canción que amabas y ahora odias
Sucede que ya no disfruto comprar ropa sin sentido; no tengo paciencia para las multitudes, detesto las filas, aborrezco el sentimiento de culpa que me llega cada que abro el estado de cuenta de las tarjetas de crédito, me dan una flojera tremenda las mensualidades sin intereses en Liverpool y me traumatiza entrar a los probadores con luces blancas que exponen todas y cada una de mis fallas físicas en un ingrato espejo. Entonces, aplico el disimulo cuando veo que mis zapatos favoritos ya dan vergüenza, que mis pantalones se desgarran cada día más, mis playeras pierden el color y mis camisas son de hace nosécuántas temporadas.
Evito en la medida de lo posible ir a las que antes eran mis tiendas favoritas y cuando no me queda de otra voy renegando mientras manejo, le gritó a las máquinas del estacionamiento de la plaza y me trago el coraje cuando un dependiente famélico le grita a uno de sus compañeros "¿tenemos esta camisa en talla #@%$?" con un dejo de desprecio. Claro, hijo de la anorexia, si a mí también me hubiera dado por dejar de comer sólidos desde 1998, hoy sería talla XXXS como tú, pero yo decidí tener una carrera exitosa, una vida social envidiable, amor, salud y felicidad de verdad, cosas que seguro tú no tienes... Ni tampoco yo, todavía, ¡pero ya verás! Cuando consiga todo eso, tu 0% de grasa corporal me vendrá importando nada. Y si me sigue importando no pasa de que me haga el bypass gástrico, pero tu seguirás trabajando para el grupo Inditex 52 horas a la semana sólo por aprovechar el 20% de descuente que te hacen como empleado y... ¿Ven? Mejor compro ropa en línea.
Sucede que ya tampoco quiero manejar un Jeep Wrangler, ni viajar de mochilazo por Europa, ni estudiar una maestría en el extranjero, ni estudiar una maestría en general, ni trabajar para UNAIDS, ni ser periodista, ni comprender Ulises, ni leer a Burroughs o a sus compañeros del Beat, ni conocer Egipto, ni cambiar al mundo, ni ser espía de MI6.
Sucede que crezco. Acumulo años y amargura y cambio mis gustos casi tan rápido como mis principios. Me despojo de pretensiones y sueños - o poses y esperanzas - para caer en la realidad. No sé si cambio o acepto cada vez más lo que siempre fui. No tengo ni idea si me estoy abandonando o reconquistando y, lo peor, no creo querer descubrirlo. Hoy no.
I'm here for myself
Not to know you
I don't need no one else
Santigold, L.E.S. Artistes
Sucede que crezco y, al final, resulta que tampoco quiero vivir solo.

3 quieren ser Elvis:
Chócalas o/\o
Yo también elegí una carrera exitosa, una vida social envidiable, amor, salud y felicidad de verdad. El problema es que no sé dónde se compra eso.
bueno el post, aunque empezo con una idea y termino en otra.
saludos
Excelente!
Saludos!
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